En 2007 un contratista de origen español en asocio con propietarios locales construyó -sin un sustento técnico- un supuesto "muro de contención" que afectaría la hidrología del manglar. Afortunadamente la naturaleza puso las cosas en su sitio, aunque en medio de la bocana del estero de Mompiche queda esta "plasta" de cemento para recordarnos el absurdo y el despilfarro de recursos públicos:
La construcción del hotel con 530 habitaciones perteneciente a la cadena colombiana Decameron ha cambiado el paisaje decapitando las colinas, imponiendo una fisonomía de concreto y cemento alejada de concepciones contemporáneas sobre arquitectura armónica con el paisaje:
La gente local que habitualmente se ha desplazado por playas y esteros -de propiedad de todos los ecuatorianos- ahora tiene que desviarse varios kilómetros para realizar sus actividades cotidianas, ya que de manera ilegal e INCONSTITUCIONAL, su libre acceso a por playas y bahías ha sido restringido con muros, alambres de púa y guardias armados:
